miércoles, 17 de agosto de 2016

El verano del año 1993.

El verano del año 1993 fue el que marcó un gran cambio en mi adolescencia porque salía de mi colegio,en el que estuve ocho largos años,y dejaba atrás muchas cosas :
mis amigos (uno de ellos se fue de la Comunidad de Madrid,la razón por la que perdimos el contacto, y el otro empezó a trabajar un año después),los veranos sin estudiar (en el instituto fue una maldita constante) y las vacaciones tal y como eran año tras año (primero la playa y luego el pueblo de mi padre en Jaén).



Además,en el mes de enero de ese mismo año había muerto mi abuelo paterno,el "líder espiritual" de la familia de mi padre,y desde entonces los continuos roces marcaron el día a día.Pasaron demasiadas cosas y tengo muy claro que él no lo hubiese permitido.Era una de las mejores personas que he conocido nunca y me acuerdo de él a diario.¡Cuánto le echo de menos!
Veintitrés años después no tenemos una relación fluida entre nosotros,salvo la excepción de mi tía Carmen (espero que estés leyendo la entrada).La gota que colmó el vaso fue uno de los mayores desprecios que pueden hacerte,es decir,ni tan siquiera recibimos las invitaciones para la boda de uno de mis primos (su madre y mi padre murieron el mismo año y con apenas veinte días de diferencia). ¡Viva la alegría,viva el alboroto!

Retomando ese verano,ya que me he ido por los cerros de Úbeda,uno de mis mejores recuerdos es la proyección de "¡Semos peligrosos (uséase Makinavaja 2)" en un cine al aire libre de Almuñecar (Granada).Era un patio rodeado de varios bloques y bastante pequeño,sin mucha capacidad (dudo que cupieran más de cien sillas) y tanto la imagen como el sonido dejaban mucho que desear.
Me importó poco por la compañía que tenía,mi familia,y el bocadillo de atún con alioli que me comí mientras veía la película.



Repetimos al año siguiente (1994) con unos tíos míos,pero no fue lo mismo.Siempre fueron un grano en el culo y se aprovechaban del resto dando pena,una estrategia de probada eficacia.
En ese cine fuimos a ver "Maverick" y fue una grata experiencia,aunque no como la primera vez. ¡Una verdadera pena!
Desde entonces mi paso por la provincia de Granada y esa zona en concreto,la conocida como "Costa Tropical",no se ha repetido. ¿Volveré algún día? Nunca se sabe...

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