jueves, 22 de enero de 2015

60 años.

Hace más de cuatro años que mi padre tuvo un fulminante infarto mientras estaba en el banquillo de su equipo de fútbol aficionado (Abril del 2010).
Estaba terminando la primera parte de un partido en Torrejón de Ardoz y salió a atender a uno de los jugadores por un problema muscular leve (era el masajista deportivo,titulado desde los años noventa),volvió a su sitio junto al cuerpo técnico y de repente vieron que caía boca abajo al suelo,inconsciente y sin reaccionar a estímulos del exterior.Le reanimó el personal sanitario presente y parecía que remontaba ese problema cardíaco,pero de nuevo volvió a pararse su corazón ( tenía una pequeña arritmia diagnosticada dos semanas antes y una medicación asignada,la cual estaba tomando desde hace unos pocos días ).
Tras veinte minutos de reanimación cardiopulmonar,decidieron trasladarle de urgencia en ambulancia al Hospital San Carlos de Madrid,el conocido como "Clínico".

Mi padre aparece en la imagen con una camiseta roja y blanca.


Recuerdo esa mañana de domingo con claridad meridiana porque llamaron a mi hermana al móvil y me desperté .El técnico de la ambulancia le comunicó que trasladaban a mi padre al centro hospitalario mejor preparado (con varias calles cortadas por la maratón de Madrid) y nos pedía que fuéramos allí lo más rápido posible.
Presa de los nervios propios del momento,fuimos a buscar a mi madre y mis tías al centro de la ciudad para ponernos en marcha.Nos temíamos lo peor,lo reconozco,pero ni mucho menos el desenlace que vivimos en primera persona en esa funesta mañana.

Dejamos el coche en los aledaños de Avenida de América y cogimos el metro en dirección a la Ciudad Universitaria para pasar a continuación al Hospital San Carlos. Una vez llegamos al lugar,nos encontramos con el cuerpo técnico de su equipo de fútbol con unas caras de funeral que nunca olvidaré.Nos contaron con pelos y señales lo que había pasado esa mañana porque ni ellos ni nosotros nos lo creíamos aún.Era demasiado triste para ser verdad.

Mi padre,el "hombre de hierro",el superviviente de un accidente de tráfico y dieciocho meses de rehabilitación,había tenido una parada cardíaca sin que nadie lo esperara.De nuevo se encontraba a las puertas de la muerte y confiábamos en el personal médico para que le ayudaran a salir adelante,la cual esperaba al acecho a la vuelta de la esquina.

Nos llamaron para hablar con el médico a cargo de su caso y fuimos a un pequeño despacho para que nos pusiera al corriente de su situación. Esperábamos que mi padre estuviera en un coma inducido por la medicación y le hubieran llevado a la UCI.
Sin embargo,mi madre,mi hermana y un servidor recibimos la peor noticia posible.Mi padre ya tenía una muerte cerebral y le estaban manteniendo artificialmente para preservar los órganos que se pudieran donar a otros pacientes,algo que mi progenitor siempre quiso (sus riñones y las córneas ayudaron a cuatro personas a mejorar sus vidas).

Reconozco que en ocasiones me enfado de una manera muy desproporcionada y me cuesta no perder el control,pero ese día no pude por mucho que lo intenté. Por ello mi prima Verónica y su pareja,Óscar, quienes habían llegado poco después al hospital,me sacaron a  duras penas a la calle para que me diera el aire un poco ; al mismo tiempo,mis tías maternas se quedaron con mi madre y mi hermana.
¿Quién esperaba ese desenlace tan trágico?

Perdí los papeles y la emprendí a patadas con una papelera de las inmediaciones,aunque con tal "mala suerte" que venció ella por "KO" porque su parte externa era de metal.En ese momento sentí un dolor punzante en el pie derecho y por un instante mi cuerpo,con el flujo de adrenalina,no notó la fisura en "el dedo gordo",algo que me diagnosticaron media hora después.Mientras tanto,mi hermana,enfermera de profesión desde hace años,me atendió como pudo hasta que vino un médico de guardia.
Subimos de nuevo a la sala de espera,donde se encontraban los compañeros de equipo de mi padre.Lloramos todos juntos en ese amargo momento y luego ellos se marcharon para comunicar la triste noticia a la junta directiva y al resto de los jugadores del A.D Henares Distrito IV. El encuentro se había suspendido a raíz del incidente,así que esperaban noticias de primera mano.

Mi padre está detrás del portero,quien vestía de azul ese partido.

Creo que pocas personas han tenido un funeral tan concurrido como él.Cuatro autocares de compañeros de trabajo,en activo y jubilados,jugadores y amigos de los equipos por lo que pasó.sus amigos de todos los lugares inimaginables y la amplia familia de toda España.
Fue lo más parecido a un "funeral de estado" o "el último adiós de una celebridad",a la altura de la ayuda desinteresada y el cariño que repartió durante tantos años en el deporte aficionado de Alcalá de Henares.

Estábamos derrotados por la pena y con una obra a punto de empezar,con los albañiles y el resto de los profesionales en espera.Nuestros enseres personales en cajas y todo manga por hombro para una reforma de casi un mes.
Al menos mi padre se había ocupado de contratar al fontanero,el albañil y comprar casi todos los materiales.Todo con el apoyo incondicional de mi madre.
En ese momento tuve que hacer de tripas corazón para ayudar en todo lo que pude y dejar a mi madre al margen durante aquellos días.Además,mi hermana pasaba muchas horas trabajando y ayudaba en lo que podía,que no era poco.


Hoy,el 22 de Enero del 2015,mi padre hubiese cumplido sesenta años.Estaría muy contento con sus regalos,esperando a comer la tarta de mi madre y celebrar su día en casa con su familia.

Ahora sería un jubilado desde hace menos de un año,después de cuarenta y un años en la misma empresa.¿Madrugaría aún e iría a desayunar al bar de siempre? Creo que sí,tenía una rutina muy definida todas las semanas,salvo en las vacaciones de verano y Navidades.
En su día a día pasaría más tiempo con mi madre,leyendo el periódico y sus libros,viendo fútbol en televisión y visitando su pueblo en pequeñas escapadas cada cierto tiempo.Incluso seguiría con unos cuantos masajes a particulares y visitando las instalaciones de su equipo de siempre para echar una mano en lo que pudiera.



Para terminar, doy las gracias a la directiva del AD Henares Distrito IV por el partido homenaje,a los jugadores que participaron de manera desinteresada,a los representantes de los equipos de Alcalá de Henares presentes y,ante todo,a los familiares y amigos que nos acompañaron a mi familia y a mí esa mañana del mes de Junio del 2010.

4 comentarios:

  1. Lo siento tío. Cuando pasan estas cosas es jodido asimilarlas pero no queda más remedio que tirar para adelante y pensar que en algún momento lo volverás a ver. Me alegro que el entierro fuera multitudinario eso quiere decir que era una persona muy querida. Ánimo!!

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  2. Gracias por el comentario.Es lo menos que podía hacer porque hace cuatro años no me vi con fuerzas para un homenaje,menos los siguientes.Era un peso que tenía que quitarme.

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  3. lo siento, nicolas. conoci a tu padre y lo poco que estuve con el pude apreciar que era un buen tio. eso se le notaba hasta estando poco tiempo con el. Emotivo y emocionante post. un abrazo, amigo. se lo que sientes y es reciproco.

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  4. No aprecias de verdad a tus seres queridos hasta que les pierdes.Es así de triste. Gracias por el comentario.

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