domingo, 26 de enero de 2014

Los domingos por la mañana.

Desde que era un niño pequeño los domingos por la mañana han estado rodeados de un valor místico porque marcaban la diferencia con el resto de la semana.¿Qué tenían y tienen de especial?

Hasta los diez años mantuve una pequeña fe religiosa (mi familia no ha sido nunca creyente) y de ahí que  fuera de cuando en cuando por misa en la parroquia de mi antiguo barrio,a pesar de que nunca pasé de agnóstico y terminé siendo ateo convencido; por lo que ya me quedé en casa con libertad para levantarme más tarde y hacer lo que yo quisiera ("perder el tiempo" es un arte al alcance de unos pocos elegidos y yo no soy uno de ellos).
Más adelante,aunque ya llevaba unos años de "becario", me asignaron una "tarea clave" como el encargado de comprar la prensa escrita y el pan para la familia.Sin embargo,desde la muerte de mi padre y la irrupción de internet apenas lo hago ya actualmente,ya que somos menos en mi casa y a mi me da una pereza tremenda "respirar aire fresco por la mañana" en el día por excelencia del fin de semana.

Lo que no ha cambiado ha sido mi afición por ver algo más la televisión por la mañana,desde los dibujos animados de los programas infantiles,pasando por las repeticiones de programas o series del resto de la semana y desembocando en los actuales partidos de baloncesto.Es un ritual en solitario e intento ser siempre puntual,por lo que no suelo levantarme demasiado tarde y adelanto dentro de lo posible cualquier cosa planeada por la mañana.
A las doce y media-primero en Telemadrid y ahora entre TVE y Teledeporte- tengo a mano el agua o trina de sabor variable y el salón se convierte en mi feudo particular.Nadie entra para quedarse (lo vivo mucho,lo reconozco) y estoy a mis anchas por espacio de dos horas,incluso más en el caso de una posible prórroga.

El porqué de mi afición por el baloncesto  tiene que ver con mi falta de talento para cualquier actividad deportiva con una pelota de por medio y de ahí que admire a aquellos que lo practican con soltura,luego se añade al poco gusto por el trabajo en equipo desde que era muy joven (he terminado corriendo porque puedo estar solo y ni aguanto a nadie ni me aguantan).


No hay comentarios:

Publicar un comentario